Irán intensificó este miércoles sus ataques en el golfo Pérsico al impactar un petrolero frente a Qatar y provocar un incendio en el Aeropuerto Internacional de Kuwait, en medio de una escalada militar que coincide con declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que podría poner fin a la guerra en pocas semanas.
El mandatario indicó que Washington podría retirarse del conflicto en un plazo de dos o tres semanas si logra garantizar que Irán no desarrollará armas nucleares, incluso sin un acuerdo formal de alto el fuego. Esta postura ha generado incertidumbre sobre la seguridad en la región, especialmente en el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial.
Mientras tanto, los ataques iraníes se extendieron por varios países del golfo. Un misil alcanzó un buque frente a Qatar sin causar víctimas, mientras un dron impactó un tanque de combustible en Kuwait, generando un gran incendio. También se reportaron ataques contra embarcaciones cerca de Dubái y la muerte de una persona en Emiratos Árabes Unidos tras la caída de restos de un dron interceptado.
La tensión se mantiene elevada pese a los intentos diplomáticos. Estados Unidos propuso un plan de 15 puntos para un alto el fuego, que incluye la reapertura del estrecho y restricciones al programa nuclear iraní. Sin embargo, Teherán respondió con su propia propuesta y rechazó negociar bajo presión. “El nivel de confianza es cero”, afirmó el canciller iraní Abbas Araghchi, quien reiteró que su país continuará defendiéndose.
En paralelo, Israel mantiene bombardeos en Irán y en Líbano, donde al menos cinco personas murieron en Beirut. En Irán, las autoridades reportan más de 1,900 fallecidos, mientras que en Israel se registran 19 víctimas mortales. También se han reportado muertes en otros países de la región y entre militares estadounidenses.
El conflicto ya tiene impacto global. El precio del petróleo Brent ha subido más de un 40% desde el inicio de la guerra, superando los 100 dólares por barril, lo que ha encarecido combustibles, alimentos y otros bienes. Expertos advierten que, incluso si se reabre el estrecho de Ormuz, los efectos económicos podrían prolongarse durante meses.


