Ottawa.- El primer ministro Mark Carney anunció que Canadá dejará de financiar las misiones militares de Estados Unidos, lo que marca una ruptura histórica en el bloque del Norte. Debido a las tensiones comerciales y los aranceles de la administración de Donald Trump, Ottawa decidió retirar el 70 % de su presupuesto de defensa destinado a contratistas estadounidenses para invertirlo en su propia industria.
La nueva estrategia de la industria de defensa, que se anunciará esta semana, es el paso más reciente de Carney para distanciar a su país de Estados Unidos, tras la decisión de Trump de imponer aranceles contra varias industrias canadienses importantes.
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El presidente estadounidense también ha sugerido en diversas ocasiones que Canadá debería convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos.
El mes pasado, en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, Carney dijo, sin nombrar a Trump ni a Estados Unidos, que se ha producido una “ruptura” permanente en el orden mundial. Hizo un llamamiento a los países medianos para que cooperen como contrapeso a las superpotencias mundiales.
En la Conferencia de Seguridad de Múnich, la semana pasada, se escucharon ecos del discurso de Carney. El canciller de Alemania, Friedrich Merz, dijo que el orden internacional basado en normas “ya no existe”. Junto con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, también habló sobre el impulso de Europa hacia la autonomía militar.
Al igual que Canadá, las naciones europeas han empezado a cuestionar la fiabilidad de Estados Unidos como aliado, dadas las amenazas del gobierno de Trump contra Groenlandia.


