El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, será investido este sábado a las 10:00 de la mañana (14:00 GMT), marcando el inicio de un nuevo ciclo político y económico tras casi 20 años de dominio del Movimiento al Socialismo (MAS).
El líder del Partido Demócrata Cristiano (PDC) venció en la inédita segunda vuelta electoral del pasado 19 de octubre, con un 54.96 % de los votos frente al 45.04 % del conservador Jorge “Tuto” Quiroga. Su victoria cierra los capítulos de Evo Morales y Luis Arce, y abre una etapa que promete “capitalismo para todos” y un giro en las alianzas internacionales del país.
Confirmaron asistencia los presidentes de Argentina, Javier Milei; Chile, Gabriel Boric; Ecuador, Daniel Noboa; Uruguay, Yamandú Orsi; y representantes europeos como Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea, y Francina Armengol, presidenta del Congreso de España.
Una ceremonia marcada por la transición
La investidura se realizará en la Casa de la Libertad, en Sucre, y contará con la presencia de cinco mandatarios latinoamericanos y más de 50 delegaciones internacionales.
Confirmaron asistencia los presidentes de Argentina, Javier Milei; Chile, Gabriel Boric; Ecuador, Daniel Noboa; Uruguay, Yamandú Orsi; y representantes europeos como Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea, y Francina Armengol, presidenta del Congreso de España.
Previo al acto, tomará juramento el vicepresidente electo, Edman Lara, una figura popular en redes sociales por su estilo informal, quien prometió “acercar la política a la gente”.
Crisis económica y promesas de reactivación
El nuevo gobierno asume en medio de una crisis económica marcada por la escasez de dólares, combustible e inflación. Paz anunció un plan para liberar importaciones, reducir aranceles y ofrecer créditos blandos a emprendedores, con el objetivo de “reconstruir la confianza y generar oportunidades para todos”.
La semana pasada, el mandatario electo viajó a Estados Unidos, donde se reunió con el secretario de Estado, Marco Rubio, y representantes del BID, FMI y CAF. Con este último, cerró un acuerdo financiero por 3.100 millones de dólares para asegurar divisas y abastecimiento energético.
Nuevo rumbo diplomático
En materia internacional, Paz marcó distancia del eje liderado por Cuba, Venezuela y Nicaragua, países que no fueron invitados a la ceremonia. Esta decisión provocó la suspensión de Bolivia de la Alianza Bolivariana (ALBA), bloque con el que el MAS mantuvo estrechos vínculos por dos décadas.
“Nuestra política exterior se basará en la democracia y el respeto. Solo estableceremos relaciones con países que compartan esos valores”, afirmó el presidente electo.
También adelantó que busca restablecer plenamente los vínculos con Estados Unidos, asegurando que “Bolivia debe volver al mundo y el mundo debe volver a Bolivia”.
Con información de Infobae.
Por: Yari Araujo


