Entre voces temblorosas y miradas llenas de dolor, las víctimas del desplome del techo de la discoteca Jet Set volvieron a alzar su voz, esta vez fuera de la sala de audiencia donde se conoce el caso judicial. Para ellas, lo ocurrido no fue un accidente: fue el resultado de una negligencia que, aseguran, no puede quedar impune.
“Yo lo único que pido es que se haga justicia. Esto no es fácil. Las lesiones que uno tiene”, expresó con evidente sufrimiento y cuello ortopédico Chrismarlyn Encarnación, una de las sobrevivientes del hecho que conmocionó al país.
Más desgarrador aún fue el testimonio de Leiris Lebrón de los Santos, quien perdió a su esposo cuando el techo colapsó sobre los presentes. “Yo tuve una semana en intensivo, en coma, y cuando desperté, ya él no estaba. Ahí perdí a mi esposo a mi lado”, relató. “Hay pruebas suficientes. Esto fue negligencia, y merecemos justicia. Las más de 200 familias afectadas merecen justicia”.
Consultada sobre la posible tipificación del caso como homicidio involuntario, Lebrón respondió con firmeza: “Podría llamarse así en papel, pero él sabía lo que estaba pasando. Eso fue negligencia. Dos años de prisión no bastan. En dos años yo no voy a olvidar lo que viví, ni los demás, ni los niños que quedaron huérfanos”.
Exigió además una sanción ejemplar: “Pido la pena máxima. Que esto sea un ejemplo para la República Dominicana. Que podamos decir que somos dominicanos y que hay una ley que protege al ciudadano común, no solo al poderoso”.
La indignación de las víctimas se sintió con fuerza en las afueras del Palacio de Justicia, donde también se encontraba una gran cantidad de afectados, familiares y representantes legales.
Aplazamiento
Al cierre de la jornada, la Oficina de Atención Permanente del Distrito Nacional decidió aplazar la audiencia de medida de coerción contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del centro nocturno. El tribunal informó que la audiencia fue reprogramada para el miércoles a las 11 de la mañana, a solicitud de la defensa, que pidió tiempo para estudiar el expediente acusatorio. El receso también se debió a la gran presencia de víctimas y partes civiles en el lugar.
Mientras tanto, los imputados fueron sacados de la sala sin responder preguntas de la prensa, manteniendo un silencio que contrasta con el doloroso grito de justicia que se hace cada vez más fuerte.
Por: Yari Araujo


