Santo Domingo.- La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (ProCompetencia) entregó formalmente al Poder Ejecutivo el Anteproyecto de Ley Orgánica Antimonopolio y de Competencia Económica, iniciativa que modifica la Ley Núm. 42-08 General de Defensa de la Competencia, con el propósito de adaptarla a las dinámicas actuales de los mercados nacionales e internacionales.
El documento fue remitido al consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Jorge Subero Isa, por la presidenta del Consejo Directivo de ProCompetencia, María Elena Vásquez Taveras, acompañada del director de Promoción y Abogacía de la Competencia, José Beltré.
Subero Isa valoró la iniciativa y se comprometió a impulsar el proyecto para lograr su aprobación en el Congreso Nacional, a fin de que la República Dominicana disponga de una ley de competencia moderna y acorde con los estándares internacionales.
Te puede interesar: Abinader reestructura por decreto Gabinete de Lucha contra el Sargazo y amplía su integración
La propuesta legislativa responde a las recomendaciones formuladas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en el Examen Inter-Pares (Peer Review) realizado al derecho y política de competencia de la República Dominicana en 2024.
Esta iniciativa constituye una de las reformas estructurales clave para avanzar en el proceso de adhesión del país a ese organismo internacional y se encuentra alineada con los objetivos priorizados por el Comité de Comercio del proyecto Meta RD 2036.
Más allá de su alineación con estándares internacionales, la reforma representa una decisión estratégica del Estado dominicano para modernizar su arquitectura regulatoria, consolidar mercados más abiertos y competitivos, y fortalecer las bases de un crecimiento económico sostenible, inclusivo y basado en la eficiencia.
El anteproyecto propone un marco normativo moderno y técnicamente robusto, orientado a consolidar la seguridad jurídica y la previsibilidad regulatoria, mediante reglas claras, procedimientos más ágiles y mayores garantías institucionales.
Asimismo, busca fortalecer la competencia efectiva en los mercados, prevenir prácticas anticompetitivas y promover estructuras económicas más dinámicas.
La iniciativa también plantea mejorar el clima de inversión y negocios, reducir incertidumbres, elevar la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros y reforzar los estándares institucionales del país, consolidando su posicionamiento como jurisdicción confiable y transparente.
Entre sus principales innovaciones se encuentra la incorporación del control previo de concentraciones económicas, mecanismo inexistente en la normativa actual y que colocará al país acorde con las mejores prácticas internacionales.
“La nueva ley buscará no solo perseguir prácticas anticompetitivas, sino garantizar que la libertad empresarial sea un motor de crecimiento e innovación en nuestra economía”, ha señalado Vásquez Taveras.
Con esta iniciativa, la República Dominicana da un paso decisivo hacia la consolidación de un entorno económico más moderno, competitivo y atractivo para la inversión productiva.


