Washington (AP).- Algunos periodistas del medio Voice of America, que ofrece noticias en todo el mundo, denunciaron en una demanda que la administración de Trump, que en gran medida ha paralizado el medio financiado por el gobierno, convirtiendo lo que queda en una voz de propaganda.
La demanda sostiene que las transmisiones de VOA dirigidas a poblaciones en Irán, China, Corea del Norte y a poblaciones kurdas no se están gestionando como fuentes de noticias objetivas, como exige la ley.
En cambio, repiten los argumentos de la Casa Blanca y suprimen noticias que el gobierno desea minimizar, según la demanda, presentada el lunes ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Washington.
En respuesta, la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales, que dirige Voice of America, afirmó que el dinero de los contribuyentes debe respaldar emisiones que reflejen la política de Estados Unidos y los intereses del pueblo estadounidense.
La disputa más reciente refleja posturas distintas entre los periodistas y el gobierno del presidente Donald Trump, que ha promovido medios afines que rara vez ofrecen algo más que preguntas suaves, de manera más notable en el Pentágono.
Un juez federal ordenó la semana pasada que cientos de periodistas de VOA que habían sido puestos en licencia con goce de sueldo durante el último año volvieran a trabajar, al señalar que la elegida por Trump para dirigir la USAGM, Kari Lake, se excedió en su autoridad. El gobierno está apelando ese fallo.
Voice of America, que ha transmitido sus emisiones a todo el mundo desde la Segunda Guerra Mundial, fue concebida para mostrar la libertad de prensa a países donde no existe esa tradición. Pero, en lugar de operar de ese modo, los periodistas de VOA Barry Newhouse, Ayesha Tanzeem, Dong Hyuk Lee y Ksenia Turkova afirman que se ha colocado a leales a Trump para dirigir lo que se informa en las pocas transmisiones de VOA que aún quedan.


