Nicolás Maduro compareció este jueves ante la Corte de Nueva York visiblemente más delgado y sin esposas, en una segunda audiencia que concluyó sin decisión sobre el futuro del proceso por narcoterrorismo.
La vista, que se extendió por aproximadamente una hora y 10 minutos, estuvo marcada por un fuerte debate entre la defensa y la Fiscalía sobre el uso de fondos bloqueados para pagar abogados y el acceso a pruebas confidenciales.
Durante la audiencia, el juez Alvin Hellerstein no fijó fecha para la próxima comparecencia y dejó abierta la posibilidad de evaluar en el futuro la desestimación del caso, si se determina que el Gobierno de Estados Unidos limita indebidamente el derecho a la defensa al impedir el uso de recursos venezolanos.
La defensa insistió en que las sanciones impiden garantizar un juicio justo, mientras que la Fiscalía alegó razones de seguridad nacional para mantener las restricciones y proteger evidencias sensibles.
El proceso continúa en una fase clave, sin una decisión inmediata, mientras el tribunal analiza si mantiene las acusaciones o introduce cambios que podrían impactar el curso del caso contra Maduro y su esposa, Cilia Flores


